Automatizaciones

Que el trabajo repetido deje de hacerse a mano.

Automatizamos procesos con y sin IA, según lo que pida el caso. Hay tareas que se resuelven con reglas claras y no necesitan un modelo detrás, y otras donde el modelo es justo lo que faltaba.

Automatización sin IA

Reglas, disparadores e integraciones entre las herramientas que ya usas. Es la mayor parte de lo que se automatiza en una pyme, es más barato de mantener y se comporta siempre igual. Aquí entra la generación de documentos y contratos a partir de un formulario: el alta de clientes de David Forcada Finances funciona así, el cliente rellena sus datos una vez y la documentación sale hecha. También la sincronización entre el formulario y el CRM, para no volver a copiar fichas a mano; la facturación recurrente con sus recordatorios; y los avisos de stock bajo o de documentos a punto de vencer.

Automatización con IA

Donde hay texto libre, clasificación o resumen de por medio, un modelo hace lo que una regla no puede. Se monta con revisión humana en los puntos donde equivocarse cuesta caro. Sirve para sacar datos de documentos que no vienen en un formato fijo —extractos bancarios, facturas de proveedores distintos— y dejarlos estructurados en un cuadro de mando que se pueda leer de un vistazo. Para clasificar el correo que entra y enrutarlo a quien le toca responder. Para atender consultas en tu propia web, y solo ahí, con un chatbot que contesta a partir de tu documentación. Y para redactar contratos que después revisa y firma una persona, nunca el modelo por su cuenta.

Cómo decidimos cuál toca

Partimos del coste en horas de la tarea y de cuánto duele un error. Las horas se multiplican por la frecuencia real: diez minutos repetidos cuarenta veces al mes pesan más que media jornada que sale dos veces al año, y es la primera la que compensa automatizar. El error decide lo demás: si se detecta y se corrige en el momento, bastan las reglas; si sale caro o tarda en salir a la luz, lleva revisión humana por delante, con modelo o sin él. Y si ni las horas ni el riesgo dan la cifra, te lo decimos: hay procesos que todavía no compensa automatizar.